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Dic

30

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By Tutty



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No lo entiendo… porque uso FireFox… que es muy superior a Microsoft Internet Explorer…

Dic

27

Las siestas no son lo mismo sin tí, Ana Rosa

By Tutty

Anoche no conseguía dormirme. Frío, frio, frio, frio…. (Y no es un juego…)
Me acosté más tarde de las 12, y casi hasta las dos no conseguí conciliar el sueño, que ha sido débil y quebradizo.
Me tuve que envolver en una manta suavecita que tengo de cuando era chiquitita. Una manta de cuna, que me trae la tranquilidad de mis jóvenes noches, y así conseguí pejar el ojo, un poquitito.

Cuando he terminado de comer, me he echado un ratito en el sofá. Ahora es el momento. Con la mesa camilla y el braserito, dormir va a ser un placer, ¡Morfeo, allá voy!
Yo recuerdo que mis siestas, con Ana Rosa hablando de un tema que ni me iba ni me venía, como los cuernos de la lesbiana de Gran Hermano, o el inminente embarazo de la exmujer de Dinio, me hacían caer en un placentero sueño. Es más, me sentía bien durmiendo, y escapándome del mundo del corazón. Es como una feliz huida de lo que el momento significaba.
Pero ahora Ana Rosa no está, y es la primera vez que realmente la he echado de menos. He puesto Canal +, y era demasiado interesante, hasta que un espantoso ruido “fuifuifuiiiiifiiiiifuuuufiiiiiii” me ha desvelado para siempre.

Indignada no he tenido más remedio que tomarme un gran café (es lo único bueno que tiene el mundo cuando todo te da la espalda), y ponerme a escribir esta gilipollez de post…..

Aprovechando la ocasión (y que no tengo ganas de ponerme con Cálculo), os quería contar la (ya famosa) historia de mis abuelos y los cojonudos. (Álvar la supo el mismo día 24)

Resulta que el día 24 (antes) siempre comíamos choto. Mi abuela nos hacía un delicioso choto al horno, y estas navidades, como sólo nos reuníamos cinco, preferimos que no se diera esa panzá de cocinar, así que mi madre propuso que mi padre hiciera alguna cosa, ella hacía otra, y yo, si era capaz de manejar de alguna forma mis manos de trapo para la cocina, que “algo”.

Es una situación…. especial. Tienes una gran responsabilidad ante tí. Tienes que hacer algo, para Nochebuena, ese día tan especial en el que toda la familia se reune, y cena, y habla, y se lo pasa bien. Ese momento tan íntimo.
Y se tienen que comer tu comida.

Pensé en lo que había probado hacía poco, a ver… un bocadillo? Migas? comida china? Nada me convencía. Así que recurrí a la cena (la última cena), famosa por el “chungo” que le dió a mi ojo, por loa cena, y por cuatro horas de extendida del retorno del rey.

Vale, la cena estuvo bien, pero la verdad, soy una inútil, ni se me hubiera ocurrido intentar hacer algo que se pareciera a la pasta, o a la tortilla. Así que me acordé de los cojonudos, que eran facilitos de hacer, y estaban bastante buenos….

Mi madre me pregunta, “Tutty, y tú que vas a hacer para nochebuena?” – “Cojonudos, mami”- “Muuuuy bien, cariño, así me gusta, que aprendas cosas finitas…”- “si, mami”-

Compré los ingredientes (no os voy a destripar la receta, porque es copiada, si quiere Álvar que os la dé) , y pensé, el mío es el primer plato que va a salir, que si no, no va a lucir, después de las gambas de mi padre y los chopis de mi madre…

Pues hice cinco, uno para cada uno (mis abus, mis papis, et moi), el de mi madre sin queso.
Y mi abuela, lo probó.. y dijo… “pues a mí me ha gustado”, y se comió el de mi padre. (Además de el suyo). Así que… le tuve que hacer otro a mi padre. De camino le hice otro a mi abuelo, que también le había gustado.
Pero de esos dos nuevos, mi abuela se comió otro, y le dejó el otro a mi padre.
Así que… (un poquito harta), me metí en la cocina he hice una bandeja entera (perdí la cuenta), de los cuales, mi abuela se hincó uno más, mi abuelo otros tres, dos mi madre (sin queso), otros cuantos mi padre, y uno más yo.
Vale, terminamos empachadisimos de cojonudos, y luego no había forma de comerse nada más.
Total, que sobraron gambas, y chopitos sin concha (especialidad de mi madre).

Mi familia es que es muy chunga, muy chunga, y mientras el resot de España comía pavo, nosotros comíamos cojonudos!!!!


Dic

24

Navidad

By Tutty

… la revolución Bratz.
Mi prima todos los años quiere una de esas, ya tiene siete u ocho, y hay que tener cuidado para no repetirlas. Con el tiempo sacarán más Bratz que Barbies y ya no habrá tanto problema, pero de momento (y gracias a Dios) nos contentamos con una docena, más o menos.
El caso es que para no repetir, mi prima mayor nos dio la lista de lass Bratz que tenía su hermana pequeña…
“Apunta Tita…. toquioagougou, jaigescul, guailaivsafari….. ”
Mi madre flipaba en colores.
Antes las Barbies tenían nombres como “Barbie princesa, barbie gimnasta, barbie mil peinados, barbie familia fantástica, barbie premamá”
Así que fuimos al Corte Inglés (hogar de las bratz) a ver si había alguna que no le sonara a mi madre….
Ahí fue cuando flipó mi madre.
” A ver, mami, te suena sumbler party?” – ” No, no, compremos esa… A ver… ”
¡¡¡ O.o !!!
” Pero…. no hay otra con una falda más larga? ”
Bueno, pues no, la Brazt de playa lleva un bikini-tanga, la otra unos shorts, la otra una faldita que asoma bajo el cinturón….
Yo le comentaba a mi madre que eso era normal… que la bratz monja todavía no se había inventado…. que eran chicas con pasión por la moda….
Pero mi madre se negó a regalarle eso, y luego tener que explicarle a mi tía que le había regalado una putilla, a su hija de 7 u 8 años.
Así que prefirió darles el aguinaldo.

Tenía guardada una tercera cosa… pero… ahora no me acuerdo…
Bueno, da igual… Así escribo más a menudo.

Por cierto, me voy a Motril hasta dentro de muuuucho, y posiblemente no pueda conectarme, así que Feliz Navidad a todos.

Dic

23

Un café bien grande….

By Tutty

Llevo tres “tomas” sin tomar café (una toma es por la mañana, y otra por la tarde) es decir, un día y medio.
Le prometí a mi madre que no tomaría café en toda la Navidad, y no he aguantado. He llegado a casa con dolor de cabeza, de estómago, nauseas, morriña…. SAC se suele llamar (síndrome de abstinencia a la cafeína), y no he aguantado más. Me hice un capuccino. Un capuccino, para mí, es la crême de la crême de los lujos para mi boca. Los preparo a conciencia, una buena dosis de café cargado (no necesariamente mucha cantidad), leche, monto la leche, se la echo encima, un poco de nata, le paso el “capuccino maker” (es como una baticao) para que suba la espuma hasta el borde, y le pongo un poco de chocolate en polvo por encima.
¡¡¡¡¡ Ay !!!!! Es lo mejor que hay en el mundo (después del s…. amor!!), y mucho más cuando llevas un dia y pico sin café, y necesitas ya la dosis, y mejor aún si eres cafeinómana hasta las cejas.

Aparte de eso.. os quería comentar una cosa…
Creo que estas cosas sólo me pueden pasar a mí…. si….
Venía de casa de mi tía, cargada con una bandeja de pastelitos (buenisimos), y he decicido meterme dos de una vez en la boca, justo cuando he entrado al portal… Casi no podía masticar… y estaba concentrada en mi tarea de no ahogarme con los pastelitos, cuando ha llegado una vecina en el ascensor con la que tenemos mucha confianza…
“Qué tutty, ¿os vais a Motril a pasar la Nochebuena?”
Y Tutty intentando masticar los dos pastelitos y soltando azucar glasé por la nariz cada vez que respiraba…..
Le iba a decir que si quería uno.. y he señalado a la bandeja, con la esperanza de que cogiera uno, y me diera unos minutos para respirar..
Pero no me ha entendido, y me ha dicho.. “¿quieres que te la coja?? ¿te ayudo?” y me ha cogido la bandeja….. Y como no era lo que yo quería decir, he intentado hablar con la boca llena, y he pillado al respirar azuquillar de ese, polvoroso, y me he ahogado….. y me he puesto a toser, mientras blanqueaba toda la portería….
Al final he conseguido tragarme todo, (no penséis mal, por favor) y he podido hablar con la vecina….
¡Pero lo he pasado fatal!


PD: Lo he visto con el rabillo del ojo.

Mi caja de pañuelos estaba encima de la silla.

Se ha convertido en un gato, y ha saltado al suelo.

Y al caer se ha convertido de nuevo en una caja de pañuelos…