Titritrando de friiiiiooo
Ayer por la noche, antes de dormir, mi padre puso el aire acondicionado al máximo (más uno) y abrió la puerta del salón y de su dormitorio para que “le llegara el fresquito”.
Después se metió el mando en el… vete tú a saber… y durmió plácidamente.
Esta mañana se ha ido a trabajar y me ha dejado el aire puesto.
He buscado el mando por tooooda la casa, en el salón, entre los cojines del sofá, en las macetas, cerca de tv, entre los dvds, en el cuarto de baño, en su dormitorio… El mando se ha desintegrado.
Lo he llamado, y “no se acuerda de dónde lo puso”.
Ha pasado el cuarenta de mayo, y yo estoy envuelta en una manta, helándome, “estudiando” a temperaturas extremas. (!)
No hay sitio en toda la casa que tenga una “temperatura normal”… bueno, sí… el “cuarto técnico A”, donde tux, que suele mantener la temperatura bastante altilla… (25 º – tengo un auténtico termómetro de Galileo para comprobarlo!).
Me voy a ir a estudiar contigo, chiquitín…