By Tutty
Cuando le digo a mis amigos y conocidos que tengo un blog (que la mayoría de ellos sepan ya lo que es un blog es todo un éxito) y que se llama PINB, me preguntan.. “¿pin? ¿pin, por qué?”.
Y yo intento explicarles que es pe-i-ene-be, y que son las iniciales de “Pinb Is Not a Blog” (Pinb no es un blog), y entonces ellos me dicen: “¿Pero qué es Pinb?”, y yo decido que explicar la recursividad implícita en el mundo es demasiado complejo, y los convenzo diciendo… “déjalo… es demasiado informático”.
Si les digo que es demasiado complejo no lo dejan pasar. Pero es que el concepto no es moco de pavo… Ni aunque se lo definiera del modo más correcto posible lo asimilarían tan rápido…
Así que lo de “demasiado informático” los deja bastante satisfechos, porque por supuesto no quieren ni oir hablar de algo que tenga que ver con mi carrera.
Os he soltado todo este rollo, porque tengo una nueva adquisición.
Yo soy de esas, de las que ven cualquier polladita en un escaparte y se lanzan a comprarla (con moderación, porque tengo una deuda externa enorme después de la cámara digital, y tengo que estar pagando 10 euros mensuales a mi madre durante los próximos tropecientos años).
También soy de esas que son feliz con esas tonterías, y que quiere compartirlo con el mundo.

El caso es que un día vi una jirafa, y el flechazo fue instantáneo.
Yo la quería a ella, y ella me quería a mí (se le veía en la cara).
Así que… la compré.
Iba yo tan contenta con mi jirafilla (se la voy enseñando a todo el mundo…) cuando unos amigos me dijeron: ¿Qué va a ser eso una jirafa!?! Eso es una vaca!
¿Una vaca? ¿Vosotros veis una vaca?
¿Una vaca amarillenta con manchas marrones?
Ya lo sé: el hocico no es el típico de la típica jirafa: pero.. ¿si de una vaca?
Otros sin embargo creen en la identidad de la jirafa, apoyándose en los dos cuernectos y en la crestita.
Así que ahora mis amigos y conocidos se han dividido en dos bandos: los que están a favor de la jirafa, y los que están a favor de la vaca.
La jirafa-vaca va siempre conmigo, va colgada en el móvil, así que cualquier individuo que desee estudiarla en produndidad me la puede pedir en cualquier momento.
De momento la jirafa (o la no-jirafa) se ha quedado con el nombre de Ping (Ping Is Not a Giraffe). Porque sí.
>> Debería llamarse Pinc (Pinc is not a Cow) –> ¡porque no es una vaca!
By Tutty
Mis más allegados, ya se saben la historia.
Aunque aluciné muchisimo cuando me pasó, no me veía poniendo algo tan personal en el blog. Pero ayer Rosa me animó. Que la historia merecía la pena compartirla.
Ayer estaba esperando en uno de los pasos de peatones de Severo Ochoa, cuando un chico subido en una bicicleta se puso a esperar a mi lado.
(Hasta aquí todo normal).
Desde que busco diseños para las camisetas que queremos hacernos Tresky y yo me fijo muchisimo en lo que pone en el resto de la ropa de todo el mundo.
Lo ví de reojillo, ponía algo, así que tuve que girar la cabeza para verlo.
42
Eso ponía: 42.
Como se había notado muy descarado que estaba mirando, dediqué unos segundos al muchacho, a sonreirle en plan “no soy una acosadora, míralo… : ) sonrío, no tengo cara de violadora profesional”.
Es bastánte incómodo estar esperando en un semáforo, y más cuando hay un tío a tu lado que inexplicablemente no deja de mirarte. Y yo, con una sonrisa tonta en la boca.
Como estaba bastante cerca de mí, oí que dijo: “cuarenta y dos…” (como dejándolo caer…)
Y yo, que soy lo peor, y no puedo estarme callada, también dejé caer “el sentido de la vidaaa…”
Vale, ahora, todo el que no sepa que el 42 es el sentido de la vida, que lea el párrafo del final del texto (yo pensaba que eso era un conocimiento natural, pero como a nadie que le haya contado esta historia sabía esto del 42, he dedicado un ratito a explicarlo).
Dicho esto el chaval se giró hacía mí, se bajó de la bicicleta, y me dijo: “¿Cómo sabes que el 42 es el sentido de la vida?” Ahora el loco pervertido parecía él.
Yo no sabía que contestar a eso. ¿Cómo lo sé? Pues porque sí… porque lo sé… No creo que se refiriera a sí me lo habían dicho, me lo habían contado, o qué. Creo que la pregunta era enfocada a: “¿como eres capaz de tener un pensamiento tan superior?”
No sabía que decirle, pasaron un par de segundos y opté por la respuesta más obvia: “De Guía del Autoestopista Galáctico“.
Entonces fue cuando flipé del todo. Después de diez temporadas de Friends, y aún no era capaz de asimilar ese comportamiento en la raza humana. El chico me soltó: “Perdona, es que no conozco a ninguna tía que sepa eso, ¿como te llamas?”
Mi respuesta fue poner cara de besugo. 
“Pues… tutty”. (Vale, no le dije Tutty, pero es que no quería empeorar las cosas: como en lugar del nombre, le dijera el nick, ya sí que iba a saber todo lo friki que era… No, Tutty, tienes un nombre normal, como todo el mundo…)
“Oye, ¿te apetece un café?, o ¿me das tu móvil?. ¿Puedo llamarte y enseñarte a mis amigos?“
Bien, eso de “enseñarte a mis amigos” no suele ser la manera más fácil de ligar, chaval…
Pero acepté el café.
Estuve dos horas hablando contestando a las preguntas de evaluación de mi grado de frikismo. Pero no me aburrí nada en absoluto: al contrario, me pareció muy divertido, y simpático.
Así que al final le dí mi móvil.
Él me dió un toque para que guardara el suyo, y fue justo en ese momento cuando me di cuenta de que no sabía ni el nombre del desconocido de la bicicleta. Y después de dos horas hablando, me daba un poco de vergüenza preguntárselo.
Así que ahora tengo una persona llamada 42 en la agenda del móvil.
Si no lo sabías, ya lo sabes: el auténtico sentido de la vida es el 42. (Eso lo sabe hasta google)
Todo esto sale de “Guía de un Autoestopista Galáctico” (The Hitchhiker’s Guide to the Galaxy), de Douglas Adams.
En el libro, en uno de sus pasajes, se le pregunta a un supercomputador sobre “el sentido de la vida, el universo y todo lo demás“. Después de estar miles de años procesando, la máquina contesta: 42.
“Forty-two!” yelled Loonquawl. “Is that all you’ve got to show for seven and a half million years’ work?”
“I checked it very thoroughly,” said the computer, “and that quite definitely is the answer. I think the problem, to be quite honest with you, is that you’ve never actually known what the question is.”
(De esto hay pruebas…)
Por cierto, será un dato que sepa todo el mundo dentro de poco, porque se está rodando la película.