El curioso caso de “el pelos”.
El amor es eterno… mientras dura.
Tengo una amiga que estudia Ingeniería Química, que conoció en uno de los pasillos del politécnico al hombre de sus sueños, que estudiaba Ciencias Ambientales.
Se acercó a hablar con él, y se llevaban muy bien. Al poco tiempo (dos o tres meses) comenzaron a salir.

Entre las chicas del grupo, al tío lo bautizamos el pelos, no con mala idea, sino porque tenía el pelo largo y su barba hipiosa…(look al estilo Santi Millán)
Mi amiga y el pelos eran la pareja ideal, se llevaban muy bien, les gustaba estar juntos… Todas nosotras pensábamos que iban a estar super bien para siempre.
Hasta que de repente, sin venir a cuento, el pelos dejo de ser el pelos. El chico se cortó el pelo a tazón, y se afeitó. Y descubrimos al hombre que había detrás.
Ese cambio no nos trajo nada bueno, porque… mi amiga puso una cara
de espanto y horror, y no nos paraba de repetir que ya no era el hombre de su vida, que ya no le gustaba… Que qué feo era…
El hombre de su vida pasó a ser un ex, y nosotras todavía nos reimos de la anécdota.