Más regalos…
Buscandome mi Norte.
Hace unos días un amigo, que a veces hace de dios, me hizo un regalo especial.
En los últimos meses (coincidiendo con el cambio de blog) me he sentido un poco confundida, mareada y perdida.
Mi vida ha cambiado, y yo con ella.
Era obvio que necesitaba ese cambio, pero las transiciones no son fáciles y adaptarse cuesta.
Tampoco para la gente que te rodea es una buena situación. Se requiere paciencia para aguantar a alguien muy voluble, y que la no-personalidad no te ataque los nervios.
Yo ya sabía que era hora de asentarme un poco. Pero no sabía por dónde empezar.
Me miro al espejo y no me reconozco. ¿Quién eres?
Tutty es sólo una extraña que encuentro en el espejo.
Tengo que reencontrarme, tengo que saber quien soy, tengo que saber quien quiero ser. Debo encontrar mi camino. Sé que puedo seguir un norte. Mi Norte.

Por eso J me ha regalado una brújula y una nota.
Yo he colocado la nota en mi mesita de noche, y la brújula la llevo conmigo siempre.
Ésa es Tutty.
Ésa eres tú.
Ésta es tu vida.
Y por mucho que corras no podrás huir de eso.
Te sentirás así una y otra vez, porque necesitas todo esto para mejorar. Lo importante no es perderse, sino encontrar el camino de nuevo.