Lluvia…
La lluvia y las lágrimas son las corrientes que lavan la mugre de la vida. Rihana Jamaludin
La lluvia en Granada es un fenómeno raro.
Y hoy ha estado lloviendo.
Y hacía frío.
Me he empapado enterita (y eso que llevaba paraguas). Mis zapatos tenían un agujerito en la suela que había pasado despercibido hasta hoy: cuando por él ha entrado todo un charco. Los calcetines, los pantalones, la camiseta, la rebeca… todo empapadito.
Y el pelo, hecho un asco.
Y cada vez que llueve, yo me acuerdo de una canción de barrio sésamo:
Está lloviendo hoy, el cielo está gris.
Llueve sin parar, y yo no puedo salir…
pero es bueno que… llueva hoy!
Pues hoy he declarado oficialmente típico día lluvioso. Es decir, me quedo en casa viendo una película, tapada con una manta, y comiendo palomitas de maíz, en lugar de ir a sistemas multimedia.
¡Hala!
(puag! que perrera….)
Encontrarse en minoría, incluso en minoría de uno solo, no significaba estar loco. 1984.