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nov

18

Cafés…

By Tutty

Esta mañana mi padre me ha traido a la facultad.
Hay veces en la vida de los padres en las que se le ocurre cada cosa… La gran idea de hoy ha sido tomarse un cafelillo conmigo.
La verdad es que no me apetecía mucho meterlo en la cafetería de la facultad, y además, ya que me invitaba él (suele hacerlo) pues tenía ganas de un café que no tuviera sabor a agüilla churri, así que le he dicho que nos fuéramos al Castillo de If (que estaba cerrado), al Azahara (o algo así, que también estaba cerrado), o a Tierra (que para variar tampoco estaba abierto).
Hemos terminado metiéndonos en una cafetería (en cuyo nombre no me he fijado), que resultaba muy familiar, tanto como cuando vas a comer a casa de un amigo, y no sabes donde sentarse porque cada habitante tiene su asiento y tu los desconoces, y parece que vas a quitar a alguien y estás molestando… pues así era la cafetería. Llena de albañiles madrugadores que tenían preasignado su lugar en la barra, que seguro que eran siempre los mismos, y que nos miraban con cara de forasteros.

Nos hemos pedido el café y (para no molestar mucho) nos hemos sentado en una mesa.

Ha sido en ese momento que me he quedado varios segundos mirando al infinito pensando en mi “bool protege (soldado1, soldado2);” cuando un obrero se ha girado y ha pensado que lo estaba mirando. Yo mirando (empaná) al infinito, y el obrero devolviéndome la mirada. :-/
Cuando he vuelto a la realidad Matrix y he enfocado la vista en el tío, me estaba guiñando… ;)
(¡Qué vergüenza, no?!)

He apartado la mirada rapidamente, y me he puesto a hablar con mi padre (no tenía mucha transcendencia).

En el momento en el que hemos decidido pagar e irnos, el muchacho ha pensado que era muy acertado dedicarme un piropito con mi padre delante… (que le sacaba 30 cms, por cierto).
Queculotienesmorena“. Lo he mirado (flipando) y me ha guiñado otra vez.

También mi padre se ha girado (quizás el pobre pensaba que el piropo iba para él, y lo ha hecho con ilusión) y ha mirado de arriba a abajo al piropeador, al que le ha debido de dar un corte increible, y muy astuto, ha descentrado su atención de nosotros y se ha dirigido al compañero de barra y le ha dicho “¿A que la maripili tiene un culo increible?” (señalando a la camarera… que por cierto era rubia)

No le hemos dado mayor importancia y nos hemos ido.
Justo al cruzar la puerta nos ha dado la risa tonta a los dos.