Mi puntillo y yo…
Ayer llegue a las tantas a casa (no tenía que haber salido, porque estaba cansadísima, pero…) con un puntillo alcohólico.
Poco, ¿eh?
¿Poco?
Recuerdo intentar abrir la puerta del portal de la comunidad de vecinos.
Es una puerta doble. Y la cerradurra en la parte derecha.
Pues yo me empeñé en meter la llave en la puerta izquierda. Y estuve intentando buscar el agujero durante media hora.
Cansadísima de no encontrar el sitio para meter la llave, me apoyé en la parte derecha para descansar, que casualmente no estaba bien cerrada, y se abrió de mi propio peso.
No debía estar muy mal, porque no llegué a caerme al suelo: mantuve el equilibrio.
Esta mañana estoy algo resacosilla, que conste.
Es el momento no-vuelvo-a-beber-más.
No pongo foto porque google no me ayuda a buscar una puerta parecida a la mía, así que… pasando, ea.