Ahora cuéntame tú…
Vergüenza.
La vez que más vergüenza he pasado en toda mi vida fue un día que transcribí una escena super “erótico-festiva” de un libro de Noah Gordon poniéndome a mí misma como protagonista.
Me daba incluso reparo releerlo, o reescribirlo.
Y lo guardé en un cajón del escritorio.
¡Hasta que llegó mi abuela y lo leyó!
Supongo que se lo contó a mi madre porque… luego.. me hizo alguna referencia al respecto… :$
Creo que enrojecí durante horas.
Ahora cuéntame tú…
