Daños colaterales.
A pesar de que hay unos 4000 divorcios al año en Granada, yo no me termino de acostumbrar a que mis parientes, mis amigos, los amigos de mis padres… decidan terminar con su matrimonio.
Hace un par de meses, fue una hermana de mi padre la que decidió separarse, después de doce años casada con su pareja.
Algo así, nunca es un plato de buen gusto. Sobre todo si la pareja se lleva mal.
Igual que cuando dejan de salir dos amigos en un grupo, o dos compañeros de trabajo a los que tienes que soportar.
El caso, es que después de algún tiempo sin ver al que era marido de mi tía, ayer me lo encontré paseando en la Carrera de la Virgen.
Pasó despistado, así que fui yo quien le llamé la atención:
-Hasta luego, tito.
//Yo siempre llamo tito y tita a mis tíos, que es muy cariñosisimo.
Mi tío giró la cabeza, y sin ninguna expresión en la cara me soltó:
- Yo no soy tu tío. Lo era mientras estaba casado con tu tía. Pero ahora no tenemos ningún parentesco.
Y siguió andando.
A – C – U – A – D – R – O – S
Me quedé a cuadros.
No me imaginaba eso. No me lo podía creer. No…
Me quedé quieta, y miré como se alejaba.
Me sentí mal. Muy mal.
No me imagino a nadie de mi familia diciéndome eso.
No me imagino a mis otros tios/as políticos/as, divorciados/as o sin divorciar soltándome tal frase.
No imagino a mi padre negándole la palabra a los sobrinos de mi madre.
Qué capullada de frase.
Continué andando, y empecé a pensar qué podría pasar por la cabeza de (por lo que se vé) mi ex-tío para soltarme tal capullada.
Con esos brotes de rabia, esas palabras sin pensar, esa inmadurez tan típica de los niños.
Como una rabieta.
Tan adulto, tan mayor. Y tan infantil.
Lo recordaba serio. Sosegado.
Nunca diciendo una palabra de más, pero tampoco una de menos.
Lo recordaba en las cenas de navidad, cuando se nos subía a todos el vinob tinto y el cava a la cabeza.
No era una persona dada a esos brotes, a palabras vacías. Pero no podía pensar que dijera aquello porque sí.
¿Qué estaría pasando por su cabeza para variar su comportamiento así?
Seguramente estaría perdido.
Su vida estaría cambiando mucho, y lo estaría asumiendo aún.
No puedo pensar como debe ser pasar doce años con alguien, y que de la noche a la mañana todo cambie.
¿De la noche a la mañana?
Bueno… que todo cambie. Sin más.
Seguí andando, y pensando. Hasta llegar a una conclusión: simplemente estaba sufriendo. Y no todo el mundo sufre igual.
