Niños grandes.
Cuando era más pequeña, me parecía que tener más de 14 o 15 años era ser “adulta”.
Tenía 11 y cumplí 12, y no pasó nada.
No me crecieron las tetas. No me vino la regla. Nada de nada…
Tenía 12, y cumplí 13. Y tampoco pasó nada.
No me dejaban salir hasta tarde.
Cuando tuve 15, veía la adolescencia, como una gran montaña cuesta arriba que terminaba a los 17, cuando toda mi vida iba a ser mejor.
Porque ya terminaría de ser “pequeña”, y terminaría esa franja de la vida “en la que los padres se ponen difíciles”.
A los 17, confiaba en los 18, y en la mayoría de edad. Y en la Universidad.
Podría beber legalmente, quedarme en la biblioteca para estudiar por las noches, y entrar en las discotecas prohibidas que los rumanos custodiaban.
Y en realidad nada cambió.
Nada cambió, hasta que terminé la carrera.
Y entonces pensé que el dinero propio, la “independencia” económica me haría mayor.
Y ahora, tengo la libertad suficiente que supone poder ir de viaje, o comprar ropa sin “permiso” (o sin depender) de mis padres, pero no mucho más.
No como para no dar explicaciones.
No como para no tener que decir dónde voy, con quién, o cosas así.
No me siento ni la mitad de mayor que una alumna de secundaria de una película americana.
Edad tras edad, parece que todas las cifras me decepcionaban un poco.
Ninguna me trajo cambios que necesitaba, ni en mí misma, ni en mi contexto.
Porque los cambios llegan muy poquito a poco, con cuentagotas (y a veces una gota es un cuanto -quantum- demasiado grande). Sin que los notes.
A la vez que todos esas pequeñas “decepciones” se han ido acumulando en mi vida, también ocurre algo así con mi “trayectoria profesional”.
Uno espera que en dos o tres meses te puedas manejar tantisimo con una tecnología, que no haya error que se te resista.
Y los cambios llegan tan poco a poco, que ni los notas.
Y aunque no cuentes “años”, los cambios se van numerando como “puestos”. Ahora eres novel, después junior, senior, pasas a analista, jefe de proyecto, técnical manager… y en el fondo, antes de ayer que era junior, y mañana que seré senior no se diferencian en nada. No me siento más “poderosa”, ni más “responsable”. No siento que “sepa” más.
Sólo alguien vino y me tocó con la varita mágica del “ascenso”.
Y otra vez, nada cambió.
6 Responses so far
satur
Octubre 7th, 2007
9:25 pm
¡Uuufff!. ¿Esto como se llama?. Disfunción nuronal etilobirralresaquera de fin de semana. Si es así se cura de la misma manera, pero cambiando de marca.
rosita
Octubre 8th, 2007
8:47 am
Excelente reflexión, pero ya verás como las cosas cambian, con el paso del tiempo …
kinito
Octubre 9th, 2007
10:39 am
De acuerdo con rosita, muy buena reflexión.
Crecer, la experiencia, se nota en pequeños detalles.
Por ejemplo, en el trabajo, quizás ahora encuentres un error de programación más rápidamente que lo hacías antes; o sepas estimar mejor (que para eso somos “inginieros”) el tiempo que va a llevar un desarrollo. Quizás no parezca que sepas más, pero la experiencia se va acumulando, y enseguida sabes cómo actuar en ciertos casos, simplemente porque te pueden recordar una situación anterior.
Decía un libro que no nos podemos plantear cuestiones sobre algo de lo que nunca hemos oído hablar. Quizás la idea de “crecer” que tenías a los 12 años ha ido madurando, evolucionando hasta ahora. Y a medida que has crecido, se te han planteado nuevos “hitos” que para ti significaban “si tengo esto, es que ya soy mayor”. Una vez que lo tienes, ves cosas nuevas, que puedes mejorar. De esta forma, vas avanzando sin darte cuenta.
Ya siento enrollarme tanto, es que estoy en esas semanas de poco trabajo, quizás la primera de mi vida laboral, y no sé qué leches hacer.
Ranagha
Octubre 10th, 2007
8:00 pm
Nada cambia… y a la vez todo cambia. Igual no es que no cambien las cosas, sino que no cambian como te esperas que lo hagan. La solución es bien sencilla: El Realismo.
Shkimiska
Octubre 14th, 2007
9:53 pm
A los cambios se les debe aplicar el principio de incertidumbre, por el mero hecho de observarlos puede influir en su estado. Para estan las demas personas, para que cuando te vean distinta o simplemente tengas un cargo distinto, sepas que ha habido un cambio.
Tutty
Octubre 15th, 2007
12:00 am
En cierto modo, aunque me sentí un poco desconcertada ante el “no-merecido-ascenso”, ahora, con el tiempo, me he dado cuenta de que esa “confianza” -en forma de marronazo totalmente- ha sido otro reto más, que de momento va saliendo.
Y esa es la vida, ¿no?
Un reto tras otro…
Leave a comment