Motivos.
Hace un par de semanas, o así, hablaba con un amigo, con una cerveza en la cama sobre los motivos que nos mueven en el mundo.
Sería que ese día yo necesitaba a alguien que tomara decisiones por mí, que me dijera qué iba a ser mejor, o peor en mi vida, o dónde tenía que encontrar la motivación para despertar cada día, e ir al trabajo, y seguir la misma rutina que me aburre.
La misma rutina, que sé que voy a tener que seguir, básicamente los próximos 40 años (vida laboral).
Tenía que buscar un motivo, un motivo que compensara estar 40 horas a la semana, que es muuucho, encerrada en una oficina, donde cada vez (todo hay que decirlo) el ambiente se va enrrareciendo, y el trabajo ya no es un pasatiempo.
Encontrar algo que te divierta, para hacer cuando sales de trabajar. Algo pequeño que haga que la vida valga la pena.
Mi decisión no le tiene que gustar a todo el mundo, claro. Pero me gusta a mí.
Me gustaría que cuando saliera a las 7.30 cada día de la semana, o a las 2.30 un viernes, poder ser un poco más “libre”.
No irme a casa, y dejarme llevar por los horarios preestablecidos que me imponen, ya no sólo mis padres, sino la sociedad en sí.
Me gustaría ver algo más de mundo (algo nuevo cada día).
Y me gustaría no perder mi tiempo insignificantemente en caminos que no me llevan a ningún sitio.
La idea tomó la forma (un poco metafórica) de coche.
Dejar por fin el transporte público, y lo que eso supone.
Como ir a un sitio dónde no llegue la línea de autobús (que por supuesto hará que esté abarrotado de gente).
O tener libertad para ir al piso de la playa (que está lejos de toda civilización), sin esperar a que papi y mami me lleven y me recojan.
Comprarse un coche, no es como comprarse una camiseta.
Para comprarte una camiseta, vas a una tienda, te la pruebas, y si te gusta, te la llevas.
Y luego, si pasas por otra tienda, y te gusta otra camiseta, pues según tu presupuesto te la puedes comprar también.
Pero no, esto es serio.
Más me vale estudiar el mercado.
Una se fija un presupuesto (vaaaa, más de 10.000 no me voy a gastar), y ahora te metes en todas las páginas web de toooodos los fabricantes de coches del mundo mundial (en horas de trabajo, mejor), y ves el modelo que se adapta más a tu presupuesto.
Y haces una listilla.
Con el modelo, los caballos, y si le has metido algún extra. Y el precio.
Para eso, casi todas las páginas web de fabricantes tienen una cosa que se llama “configurador”, que te va preguntando qué quieres ponerle / o que no al coche, y te saca un presupuesto final. Que ni por casualidad se suele asemejar al que te dan en el concesionario.
C2 (60cv) 9680€.
C2 (75cv) +aire+radio 10600€.
C3 (60cv) 10400€.
Colt (75cv) 11740€.
Getz (66cv) 10760€
Fiesta (70 cv) 12395€.
Kalos 11500€
Yaris 11850€
206/207 12800€
Polo (+radio+aire) 12965€
Después, lo que hice es ir marcando los más baratos.
Y después los más bonitos.
Taché los que se me pasaban de 12000.
Y los más feitos.
Además tuve en cuenta algunos detalles que para mí son importantes: que sea alto y no me dé la cabeza en el techo, el volante regulable, el asiento regulable en altura, la radio con mp3, los espejos eléctricos…
Y allí estaban, sin descartar todavía: el C2, y el C3.
Diferencias:
| C2 | C3 | |
| Medidas (lxaxh) | 3,66×1,66×1,46 | 3,85×1,67×1,52 |
| Acabado | ![]() |
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| Color | ![]() |
![]() |
|
Puertas |
3 | 5 |
| Plazas | 4 | 5 |
| Maletero | 193dm3 | 224dm3 |
| Precio | 11800€ | 12400€ |
Pues ahora sólo me queda elegir.
¿Me ayudas?
// Me cago en los de las encuestas que me han metido la publicidad doblada en un iframe ¬¬
(hale! pa qué están los comentarios?)
Por cierto, ya hay alguien que me ha prometido uno de esos cartelillos con ventosa que van pegados en el cristal de atrás:





