Respirar.
Cuando hacía como que “sacaba la carrera” (que la saqué) tenía todo el tiempo del mundo, y aún así a veces me parecía que necesitaba días con más horas.
Y eso que podía hacer las prácticas tumbada en el sofá de mi casa viendo house.
Ahora flipo con la gente que trabaja, y además va al gimnasio, se va de excursión al campo, sigue 200 blogs, actualiza el flickr, actualiza el blog, se ve tres capítulos diarios de 50 series diferentes, y alguna película, y se tira 25 horas al día en el messenger, y siempre contesta.
Tan completos.
Y a mí me falta instalar el famoso kit de reducción del estrés.
A veces pienso “¡me hacen falta unas vacaciones!”.
Pero mis vacaciones es como una nómina en una vida de préstamos.
La nómina en cuanto llega al banco, y empiezas a tapar agujeros se esfuma.
Mis vacaciones, en cuanto llegan, entre que duermo, programo un poquito para la beca de la UGR, y veo un capítulillo de una serie… sssssssssssssssssfluuuu…
- Ojitos, ¿en mi próximo cumpleaños no me puedes regalar “tiempo”?
Y ojitos arrugó mi paquete de tabaco y lo tiró a la basura:
- “Ea, ya tienes 10 años más“.
- O_o