Novedades.
Decía Nils Kjaer (Escritor Noruego) que “El que se pierde es el que encuentra las nuevas sendas“.
Hace un par de sábados yo decidí perderme por el Ikea que el 30 de Octubre del 2007 se inauguró en Málaga.
Con la excusa oficial de buscar “algo de decoración” para el piso nuevo, y con la real, que era comprar un batidor de Leche como el que ya había tenido anteriormente (Capuccino Maker se llamaba).
Lo malo (o lo bueno) del Ikea, es que es como una tienda de 20duros. No puedes entrar y salir, comprar sólo una cosa.
Siempre hay algo que necesitas, que quieres, que es una ganga, que puedes regalar…
Y yo, ese sábado que iba a comprar una batidora de euro y medio, me compré también una cafetera, seis tazas, seis cucharillas de café, y si me descuido casi me traigo una máquina de hacer café nueva…
Dentro de la tienda, el viento las flechitas me llevaron a una zona de productos suecos.
Panes, chocolates, cervezas, cafés, mermeladas, dulces…
Comprar comida de otro pais siempre es una experiencia.
Yo soy una gran seguidora de los dias de China en el Corte Inglés, Japón en el Corte Inglés, India en el Corte Inglés, y vuelta a empezar con China en el Corte Inglés…. y tiene sus cosas buenas, y sus cosas malas. Las buenas es que probando, probando, encuentras algún producto sin el que no puedes volver a vivir… las malas es que como se llevan los días de India en el Corte Inglés, o te aguantas hasta tres años después que vuelvan a traer los productos, o te haces tu viajecito al Spar de la India para volver a comer el producto.
Al grano…
Que me decidí a comprar trescientos cincuenta (por lo menos) productos Suecos para probar…
El chocolate con leche (MJÖLKCHOKLAD) estaba muy rico.
El pan de centeno Sueco (sobre todo con el chocolate) se dejaba querer.
Las galletas de avena (HAVREFLARN) estaban bastante buenas.
Compré cerveza de manzana, y de naranja.
Que son difíciles de recomendar, pero son sabores graciosos, como si te hicieras una clara con fanta de naranja, o si mezclaras la cerveza con sidra…

Y esta mañana, le ha llegado el turno al café.
Al Kaffe Mellanrost (ligeramente tostado).
Puede ser que si me voy a vivir a Suecia me muera literalmente sin café, por una grave SAC (Síndrome de Abstinencia a la Cafeína).
También puede ser, que efectivamente, el café del Ikea sea como el resto de los productos, cuya calidad deja bastante que desear (los anuncios NO son productos).
El caso es que el café, al contrario del dibujo del paquete (que sale neeegrroooo), tiene un color té (lo que comunmente se conoce “color del agua después de lavar calcetines sucios”) y un sabor horrible. Horrible. Aunque el aroma no es malo…

Mi compañero de desayuno lo ha definido como el clásico “café la avioneta: te cagas volando“.
Puede que sea el tueste medio, que no lleve Torrefacto, o los no-azúcares…. pero incluso después de haberme tomado una tostada, y otro café de mi marca habitual, no consigo quitarme el sabor de la boca.
Como cuando te encuentras una pipa mala, o una almendra amarga.
¡Puaag!