Yo no ví el España – Italia.
Mientras los comentaristas se preparaban, yo paseaba por la playa.
Cuando comenzó el partido, empecé con las cervezas.
Mientras la tensión crecía, estuve cenando (echándole un vistazo de vez en cuando a la tv del bar) .
Terminé de cenar cuando quedaba más o menos media hora para que el árbitro pitara el final.
Nos fuimos a casa (con la radio encendida, eso sí).
Cuando aparqué, iban a empezar los penalties.
Y en el piso de la playa no hay internet (ni wifi que la parió), ni radio, ni tele.
Nos fijamos, y por la terraza, entre el muro y la pared del vecino de enfrente, se veía de refilón la tv.
A grandes problemas, grandes soluciones.
Coge la cámara, plántale el teleobjetivo, y a mangarle imagen al vesino.
Cuando terminó el partido, con la alegría, no nos dimos cuenta, y el hombre salió a la ventana, y flipó un poco con los vecinos de enfrente… :-S
