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Oct

28

La excursión al consulado, migración mexicana, y el taxista.

By Tutty

El 15 de Octubre, Rubén, Sergio y yo llegamos a las 10.30 a la Misión.

La Misión es el edificio del Call Center de la empresa en la que trabajamos.
Se llama La Misión por el proyecto que estamos desarrollando. O porque llegar a tu lugar de trabajo es toda una prueba para tu sentido de la orientación. No lo sé bien.

visado

Resulta que tenemos un follón con los visados que no es ni normal: la mayoría de nosotros entró con el visado de turista, y ahora deberíamos cambiarlo.
Los abogados de la empresa cliente (de méxico) nos dijeron que ellos nos hacían el trámite de cambiarlo, pero tardábamos 30 días y no podíamos salir del pais en esos 30 días, y si queríamos salir del pais tenían que darnos un permiso, o no se qué.
A nosotros no nos gustó nada.
¿Un permiso para volver a ver a nuestra familia? ¿Y si tenemos una emergencia?

torres moradas
Pues hemos ido al consulado a preguntar, y de allí nos ha cogido (perdón, aquí no se puede decir “coger” sólo agarrar) un taxi V.I.P. que nos ha llevado a migración (en la otra punta de Monterrey).

// El edificio donde está el consulado de España en Monterrey es una torre morada
// muy céntrica, y bastante popular.

Un taxista super pintoresco…

El taxista, que por cierto era un poco-mucho fantasma, lo primero que nos ha contado es que hace unos días que cogió a una muchacha mexicana que era de otro estado y no conocía Monterrey, y vivía en España y había venido a arreglar unos papeles para quedarse con su novio allí, y que le dijo que la llevara por Monterrey y que se tomara unos tequilas con ella, y… lo demás lo dejaba a nuestra imaginación.

Al rato, por primera vez ha soltado que “la muchacha que les acompaña es muy guapa, con todo el respeto, eh?”.
(como si yo no estuviera presente)
Y Sergio diciéndole: “te quieres ir a tomar unos tequilas, Isa?”
Y yo…¬¬ NO! (súper seca)

Yo me acordaba de un viejo verde que me encontré una vez en el triunfo, que también empezó una conversación así, y luego terminó diciendome cada barbaridad que todavía tengo pesadillas….

Pues el taxista nos ha contado que tenía unos amigos de Mallorca que se quedaron en su casa dos meses.

Nos ha dicho que nos hace de chófer por horas (unos 10 euros la hora), que nos lleva a EEUU, y a donde queramos. Incluso un tour turístico por la ciudad.
“Y les puedo llevar a nosequé sitio, y a nosequé otro, y…”
Vamos, que si le pagábamos nos llevaba a mear, si queríamos. Incluso se la sujetaba a los chicos. Por 10 euros la hora, oye.

Pues el menda estaba nada más que preguntando, que qué veníamos a hacer, que cuánto tiempo…
Pero no soltábamos mucha prenda (no nos daba mucha confianza).
Más bien Sergio le preguntaba y preguntaba, a ver si soltaba él.

El chavo se ha puesto a decirnos que sus amigos (que eran españoles, se supone, pero los imitaba con acento cubano…) estaban muy enganchados a las drogas, y que decían que eso era muy normal en España.

Nosotros, intentando salir del tema (el tío nos quería calar… seguro) le hemos dicho que no, que eso no era verdad, que no era nada normal en España. Y punto.

Hicimos varios viajes con el taxi. Entre el consulado de España en Monterrey y migración, migración y la casa de cambio, y después al Oxxo, y al trabajo.

Cuando fuimos a migración, estábamos consultando nuestra duda a un policía jovencito mexicano, con cara de sobornable: es que nosotros tenemos una visa (visado), y es de turista, y ahora nos han surgido unas actividades de negocio, y queremos saber qué proceso hay que seguir para cambiar esa visa…
Y el poli-sobornable le ordena a Rubén “A ver, dame tu visa…”.
Y Rubén la saca del bolsillo despacito… Y en un momento dado yo pensé “este tio parte la visa en dos delante de nuestras narices…”. O nos lleva al calabozo por estar trabajando como turistas… O…
Agarra la visa de Rubén, y se va.
Y nosotros tres siguiendo al tío, que nos preguntan
pero están ganando dinero en México?
(que era lo que les importaba… que gastes en México tu sueldo de España, perfecto, pero que cobres de su dinero no les gustaba nada…)
“no, no, no, para nada, no es lucrativa…”
Y el poli-sobornable se mete en un despacho.

Esperamos como cinco minutos, y sale el poli, y nos dice que cambiar el tipo de visa tenemos que iniciar un proceso de unos 30 días.
Y nosotros… “pues no nos vamos a quedar tanto…”
Y el tío nos recomienda ir a la frontera, pasar el día en EEUU, y cambiar el visado de camino….
Y nos devuelve la visa intacta.

Nos volvemos a subir al taxi, mientras vamos pensando en lo de ir a EEUU, y paramos en la casa de cambio.

Rubén y yo nos hemos bajado a cambiar, y nos hemos dejado a Sergio en el taxi con el tío, que para esas alturas a mí me parecía que era medio narco, y que como nos descuidáramos nos ofrecía algunos polvillos (y no de los que necesito después de un mes en México, precisamente).

Y el titi se ha puesto a decirle a Sergio, que si los tres éramos amigos, o hermanos, o qué (y Sergio “compañeros…”) y el tio venga a preguntar “pero viven todos juntos?”. Y Sergio: “si…”.
Yo he pensado que el tipo estaba preguntando que si “dormíamos juntos, los tres”, más que si vivíamos.

Cuando nos hemos vuelto a subir en el taxi después de haber cambiado, he pensado que el tío nos iba a preguntar hasta cuánto habíamos cambiado. Y además se ha tomado la libertad de darnos consejos financieros “cambienlo todo, porque el euro va a caer, y el peso a subir…”.
(Sí, no? Espera…)

Cowboy

Pues Alfredo, que así se llamaba el taxista-amigo-guía turístico-narco, nos ha dado su móvil, y nos ha dicho que nos llevaría a comprar a un sitio donde vendieran ropa de vaquero, que él antes de vestía de vaquero, con sombrero y todo…
Y nos ha recomendado sitios de música, sitios para comer (mexicano, oriental…), sitios para comprar, museos….
Y por fin hemos salido del puñetero taxi, y a mí me dolía la cabeza de oirlo….

Oct

26

Las chicas que se deslizan…

By Tutty

Deslizándome.

… necesitan alguien que las haga vibrar.

(A qué viene la frase: Cosas que hacer en Denver cuando estás muerto)

Oct

25

Música.

By Tutty

Poner la radio por las mañanas, y a veces por las tardes es de lo mejorcito que hago para pillar un poco de cultura mexicana, y de acento.

Aunque tardé un poco en encontrar música que me gustaba, he localizado una emisora que no me pone rancheras a todas horas.
Y aunque al principio la música era un poco rara, ahora que me he acostumbrado me están gustando mucho algunas canciones.

Moderatto – Mil Demonios

Tengo mil maneras diferentes de decirte lo que siento
Y siempre elijo la peor así soy yo, un cobarde manipulador,
Y lo que pasa es que me acosan toda clase de fantasmas
Y la brecha de mi alma ya no puede abrirse más, por favor decide si te vas
Algo cambió dentro de mi lo estoy sintiendo y cada día crece más y más,
Tengo que empezar a preocuparme o que no me importe ya.

Van como mil veces que he tratado de decírtelo
Mírame a los ojos y verás que no te miento no,
Dame dos minutos no apures el tiempo de este amor
Y el tiempo pasó y nos dejó… uno, dos, tres, mil demonios he contado yo.

Tuve mil dolores de cabeza, mil momentos de tristeza
Y una culpa equivalente a un millón… a un millón de años de tu amor
Tan alejado que de mi te has olvidado yo se que me lo he buscado,
Ni aunque te pida mil veces perdón volverías a mi corazón,
Mi corazón se está rompiendo en mil pedazos y no puedo dejar de llorar,
Tengo que empezar a preocuparme o que no me importe mas.

Van como mil veces que he tratado de decírtelo,
Mírame a los ojos y verás que no te miento, no!
Dame dos minutos no apures el tiempo de este amor,
Y el tiempo pasó y nos dejó… uno, dos, tres, mil demonios he contado yo.

Oct

24

El mercado del puente del Papa y las Grutas de García.

By Tutty

(Mail a las chicas de Omega, 13/10/08)

Nosotras hoy no tenemos puente, por muy hispanos que sean los mexicanos, ellos no celebran el Día de la Hispanidad.
//como los catalanes, pero en independientes
(Ellos tienen un de “Día de la Raza” (Columbus Day) en conmemoración del avistamiento de tierra el 12 de Octubre de 1492)

Pero no la pasan a lunes, y claro a nosotras no nos ha tocado, ni la hispanidad, ni la independencia. ¡A currar! ¡A currar!
: – )
Halloween Ghost
Menos mal que a lo mejor celebramos Halloween (un sábado!), y la Virgen de Guadalupe (ándele!).

Este fin de semana estuvimos en dos mercadillos enormes de México. Estuvimos en dos, porque mientras Pamela se fue derechita a uno de artesanía, Sergio, Rubén y yo os metimos en otro. Porque esto de no saber los nombres de las cosas, y fiarte de las del hotel es un lío.

mercadillo

Pues por lo menos el mío era enoooooooooorme, enoooooooooorme, enooooooooooooorme….
Eran como los puestecillos de nuestra marcha verde, unas 40 filas x 30 puestecillos cada fila: vamos 1200 chambaillos que vendían de todo…
El mercado creo que se reconoce por el puente que está justo encima, que se llama “Puente del Papa“. Y el mercado es el “Mercado de Pulgas”. Aunque la verdad no sé si el nombre es genérico, o de ese mercado en concreto (creo que lo primero).

// Nota mental: volver al puente a hacer fotos.

No hice fotos porque me dijeron que en cuanto te descuidabas te quitaban hasta el reloj, así que no me llevé la cámara de fotos (lo que me faltaba era perder la cámara de fotos.. ).

plaza fiesta san agustín

El sábado por la mañana estuvimos más o menos entretenidas con eso, y por la tarde nos metimos en un centro comercial (Centro Comercial Plaza Fiesta San Agustín – Sí, es que aquí todo tiene un nombre muy cortito…-) para que Rubén y Sergio se compraran un juego para la PSP, de los que pueden jugar los dos, uno contra el otro. (Cuatro horas en la tienda para comprar el jueguito!! XD)

El domingo cogimos agarramos un autobús (hay que tener mucho cuidado con el verbo coger aquí) y nos fuimos a un pueblo que se llama García, que tiene unas grutas famosillas por aquí.

Autobús

Hay dos opciones para subir a las grutas. La primera, que no pagas nada, sólo los $45 de la entrada a las cuevas, y subes andando. Es como una hora andando por una cuesta bien empinada. La segunda opción es subir en telesférico. Y son solo $20 más (como un euro y medio)

Pues en telesférico, ¿no?

Después de esperar tres cuartos de hora (porque cuando los mexicanos dicen “un telesferico” es uno, es decir una cabina) a que bajara, entramos, y empezamos a ver que se mete más gente. Y más gente. Y más. Y cuando somos unos 25 alli dentro, y pensamos… como entre uno más… me parto la cadera con la barandilla. Pues entraron otros cinco más. Y up! Parriba, parriba!!

telesferico1

Las grutas eran como las cuevas de Nerja, vamos… pero todo se parecía a algo con motivo religioso. “El crucifijo”, “el infierno”, “la gloria”, “el árbol de navidad”. Y de verdad que era echarle mucha imaginación en algunas… Tú veias un palote, y te decían “esa es la mano del demonio!!” (bueeeeeeeeeno…..)

Y es que aquí son muy religiosisimos… De hecho todos los taxistas tienen como mínimo un rosario colgado del espejo retrovisor (y hasta cinco he llegado a ver, más una estampica, más…. coño! que así no ves por el espejo!! ¿pa qué quieren el espejo? es un misterio…)

telesferico2

Pues de las cuevas, después de la experiencia agobiante de la ida, yo pensé que por muy largo que fuera el camino hacia abajo… no sería tan eterno como los dos minutos del telesférico.
Así que nos bajamos andado.
:-O

Cuando llevábamos unos 45 minutos, y estábamos todavía a la mitad de la altura total, Pamela y yo decidimos “coger agarrar atajos”. Meternos campo a través sin seguir el camino, entre las rocas y las malezas.
Mucho más corto, un par de casi-resbalones, y abajo llegamos.

Grutas de García


Lee cómo bajamos de las Grutas al pueblo

Estuvimos comiendo en el pueblo, donde nos pusimos púas, sobre todo Pamela, que tiene su hambre habitual, porque ha descubierto lo rico que está todo en tortitas, y se come cualquier cosa en forma de burrito…

(Bueno, cualquier cosa noooooo, ehhh?? marranasss!!)

Nos volvimos en un autobús urbano… que iba llenísimo.. y le faltaban las gallinas encima, o saliendo por las ventanas.(aquí, a los autobuses les dicen camiones) Todos ahí apiñadisimos. Y yo que iba sentada, en un momento dado me eché hacia delante a decirle algo a otros que teníamos en los asientos de enfrente, y un niño se coló entre mi respaldo y mi espalda. Y ya no me pude apoyar hasta que el niño encontró su propio asiento.
Pero cuando se fué el niño, su lugar (a mi lado, de pie) lo ocupó un señor que tenía algo muy duro a la altura del ombligo…

Grutas de García

Hubiera pensado que el señor iba “muy contento” en el autobús.. si no fuera porque me apoyó la cosa dura en el hombro.. y estaba.. demasiado dura…
Pues sí, el colega llevaba una pistola en el cinto. Y a mí, de los nervios, me dió por reir. Y venga a reir, y a decirle a Pamela que mirara…
Y venga a pensar “Isa, callate, que este señor te va a coser a balasos!”. Y más me reía. Y a Pamela también le dió la risa.
Puaf, qué mal rato…

En fin, eso hemos hecho este finde. Y vosotras, ¿qué tal?

Yo voy rezando todos los días a la Virgen de Guadalupe para que se alineen los planetas y Jaume se pueda coger vacaciones, yo me pueda coger vacaciones, y haya una ofertita para irnos a Cancún, que no se retrasen los aviones, cojamos las conexiones, y lleguemos sanos y salvos. Que ya es rezar.. ¿eh?

Un besote desde México guapas!

Oct

23

Mi dedo chamuscado.

By Tutty

(08/10/2008)

Me he levantado con el pie izquierdo hoy…


Me he despertado a las 7.15, y he pensado… “¡¡Qué me tengo que duchar y lavarme el pelo!!”.
Me he metido en la ducha, y con las prisas se me ha olvidado poner la toalla en el suelo, y he salido a por ella con los pies mojados, y… me he resbalado un poco y me ha dado un tirón (pero no me he caido ni nada).


Me he puesto los vaqueros (me los trajeron ayer de la tintoreria) y he salido con el pelo mojado (no me ha dado tiempo) y he pensado “después de desayunar subo, dejo la plancha encendida, y me lo seco”.
Pues estoy desayunando, y se me ha volcado entera la tostada, por la parte de la mantequilla (como siempre caen las tostadas!) en el pantalón.


He subido, me he quitado los pantalones, la camisa y me he puesto a secarme el pelo, con la plancha que estaba bien calentita.


En eso que se ha metido el ama de llaves en mi habitación, y con el ruido del secador no la he oido.
Y de repente la encuentro en mitad de la habitación, yo sin pantalón, y me estaba hablando… y yo que con el secador no la oía.


No sabía que me estaba preguntando…. y.. al ir a apagar el secador, se me caía la plancha del pelo al suelo, y la he agarrado por donde he podido (que justamente era la parte que quemaba) con el dedo pulgar.

“Dígame…..!! ¿¿¿Qué quieeereee???”.
“Señorita, tiene algo de tintorería..??”
“nooo….ooo…ooo…hhh…!!! AAAAAAAAAAAAAARGHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!!”
(Y una serie de improperios).

Y la señora, que no sé si se ha dado cuenta de que me he quemado, de repente, al oirme decir tales barbaridades, en pasitos chiquititos y rápidos, ha salido de la habitación.. pinpinpin… se ha ido…
(Pensaría que se lo decía a ella…)
Y ahí me he quedado yo, con mi dedo chamuscado.

Me he puesto agua fria, pero nada, me duele horrores.
Así que hemos ido Sergio y yo a una farmacia, a por una crema para las quemaduras (que por cierto tiene color mostaza…)
Y aquí estoy, sin poder usar el espaciador.. :'(

Oct

20

Valle Oriente y Saltillo.

By Tutty

valle oriente

Hace un par de fines de semana, nuestro grupo gigantesco de 18 personas se dividió en dos: unos se fueron a una playa de Texas (Isla de San Padre), y otros (que éramos tres personas) decidimos quedarnos descansando en el hotel y ver un poco la ciudad.


El sábado estuve de compras
// en un centro comercial llamado Valle Oriente
y para estrenar el lugar ya me he comprado algo. En concreto unas deportivas Converse, que a España llegan importadas y carísimas, y aquí están a menos de la mitad.

Galerías Valle Oriente


El domingo alquilamos un coche y nos fuimos a una ciudad cercana, aunque está en el estado de al lado, que estaba en fiestas, y que está muy padre.
Saltillo, se llama la ciudad.


Nosotros creíamos que se llamaba así porque durante todo el camino hay que ir dando saltillos en el coche (las carreteras de México dejan un poco que desear).
Pero no, gracias a la guía de un tranvía turístico en el que nos montamos, supimos que el nombre viene por
pequeño salto de agua que caía desde una elevación del terreno en cuya cima está el principal ojo de agua del lugar y al pie del cual se fundó la villa. Desde este manantial se construyó una acequia que, por gravedad, surtía de agua a la población. Probablemente fue entonces cuando desapareció la pequeña cascada.

El tranvía de Saltillo.

Además nos apuntamos a una especie de “tranvia turístico” para dar una vuelta guíada por la ciudad.
Subimos inocentemente al autobús, y la chica nos pegunta que de dónde veníamos. Y nosotros súper orgullosos: ¡¡De España!! ¡¡De España!!
Poco nos duró el orgullo. Básicamente, la muchacha nos contaba, que desde 1570 que los españoles habían pisado el lugar, nos habíamos dedicado a quitarles sus tierras, exterminar a los habitantes, y cuando no pudimos, aislamos a los indígenas, y nos quedamos en la parte oriental de la ciudad. Ambas partes de la ciudad estaban divididas por un canal de agua, y no había acceso de una parte a la otra, excepto un día al año, que eran las fiestas, y mientras los indígenas preparaban dulces, y sarape, los españoles cruzaban el canal y secuestraban niños y los esclavizaban.

Niña, sé buena... que si no vienen los españoles y te secuestran

Pues efectivamente, las catorce familias con sus respectivos hijos que viajaban con nosotros nos miraban con cara de odio, y los niños con cara de miedo. Incluso algun niño preguntó “¿Esos son los españoles?”, y su madre “sí, sí..”.
Y nosotros que no sabíamos si meternos debajo del asiento del autobús, o tirarnos de él en marcha.
Hasta que Rubén preguntó.. ¿nos bajamos en la siguiente, no?
Y a nosotros nos dió la risa. Una risa escandalosa que cortaba el silencio que el comentario de los “españoles secuestradores y esclavizadores de niños” había generado.


El viaje se amenizó con una leyenda de la zona:


Viajaba un trailero (señor que conduce un trailer) por el periférico (circunvalación) de Saltillo, cuando encontró a una muchacha muy guapa paseando por el andén (qué andén? si en México no existen esas cosas!!?) y la recogió.
El camionero quería llevarla a casa, pero la chica decía que no. Que no, que la bajara un poco más adelante. El camionero insistió, y ella no quería. Pero tanto insistió, que la chica le dió su dirección, y dejó que la dejara en la puerta de su casa.
Como en eltrailer hacía mucho frío, durante el camino el camionero le prestó su chaqueta, y de nuevo le insistió a la chica para que se la quedara en el recorrido que había desde el camión a su casa para que no pasara frío.
Le dijo que como él pasaba todos los días por allí, que al día siguiente recogería su chaqueta, teniendo una excusa así, para volver a ver a la muchacha.


Cuando al día siguiente fue a la dirección que le había dado, se encontró un señor mayor en la casa, y al preguntar por la joven, el señor le dijo que era su hija, pero que había muerto cinco años atrás.
El camionero le dijo que era imposible, que no, que él la había visto el día anterior, y la describió. El padre le contestó que sí, que esa era su hija, pero que había muerto hacía mucho tiempo, y que estaba confundido.
Como el camionero no se lo terminaba de creer, el padre lo tuvo que llevar a ver la tumba.
¿Adivinas que había sobre la tumba, cuando llegaron?
Pues la chaqueta el camionero.

Oct

18

Una primera impresión de México.

By Tutty

Hace un mes que intento encontrar un hueco para escribir un poco sobre mis primeros días en México. Sobre las primeras impresiones. Sobre lo que me encontré, sobre lo fascinante que es vivir en un lugar diferente, y sobre “la bendición de viajar“.

Me encantaría subir una audición conmigo misma desenvolviéndome en mexicano, con el acento que se me queda después de ver durante un par de horas la televisión, o luego de una junta de cuatro horas.

Pero apenas encuentro diez minutos entre que llego de trabajar (a las 20.30h -> 12 horas después de salir del hotel, y con el cerebro destrozado) y bajo a la piscina a tomar cervezas y a cenar. O nos metemos en la habitación de algún compañero y nos echamos unas risas.
O entre que despierto los fines de semana, y tengo que salir pitando para completar el plan del día, porque tenemos muchísimas ganas de hacer cosas, y sabemos que no siempre vamos a tener la oportunidad de vivir/estar al otro lado del mundo.

Por eso decidí transcribir mails.
Los mails que les mando a las chicas de mi oficina de Granada por las mañanas con todo lo que me pasa a diario (y es que cada día tengo una historia nueva que contar).
O los mails que le mando a Jaume, con todo lo que estoy viviendo y aprendiendo.
O pasando las notas que a duras penas puedo coger en algún momento de relax después de comer.

la cama pq


Lo primero que pensé, la primera vez que vi mi habitación de hotel es “¡¡Qué pedazo de cama!!”.
Efectivamente, aquí lleva el “king size” para las camas. Es decir, 2,05m de largo, y por lo menos uno y medio más de ancho. Con lo que la cama queda de forma rectangular, y si duermes con alguien, seguro que ni te encuentras en toda la noche.
Es una cama que respeta “tu espacio vital” (término corrientísimo por aquí, que sin duda viene con el aire estadounidense)

hotel 2

Además de eso, mi habitación tiene muchas más cosas chulas que no había visto en los hoteles de España: una bañera más o menos grande, un aseo separado del WC, con un tres espejos, un vestidor, un armario grandecillo y dentro una tabla de planchar y una plancha. Un sofá, un mueblecito de seis cajones para la tele, una mesa, una mesita de noche… Es como un miniapartamento en 50m^2.


En la empresa cliente de mi empresa, nos han dado portátil para que nos lo llevemos a donde queramos, y no he tardado ni tres días en instalarle los codecs para seguir todas las series que veo, el photoshop para repasar las fotos que hago, o dos mis programas esenciales para mi dia a dia (skype, messenger…)

Oxxo


En taxi, el hotel está a unos 10 minutos del trabajo.
Pero siemrpe en taxi. Aqui no se puede caminar, excepto al supermercado que hay al lado del hotel
//un Oxxo: que es una de las más grandes y rentables cadena de tiendas de América Latina.
// Hay Oxxo en cada esquina, y abren 24 horas al día, 7 días a la semana.
y a los dos restaurantes anexos. La ciudad es súper grande, y no está compuesta por edificios. Es como un gran poligono industrial donde la gente, más que disfrutar de la ciudad, sobrevive a su día a día.


Llevo cinco días aquí, y no he visto aún una zona residencial “de verdad”. A las afueras sí que hay unas casitas de colores, muy bien alineaditas, pero en lugar de chalets adosados, parecen casetitas de playa.
Las casitas se ven al otro la de la carretera, desde la ventana del hotel, y están todas apiñadisimas, sin orden, ni nada.
Pero mire a donde mire no encuentro “el centro histórico”.

casitas


El sábado pasado pude disfrutar un poco más de la estancia yéndome de compras. Nos fuimos a un centro comercial

Oct

15

El viaje a México (Parte IV de IV)

By Tutty

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La visita a Atlanta fue fugaz, y en un par de horas estaba entrando en “un avioncito chiquitito” como nos dijo Anuska. Y tan chiquitito. Minúsculo.

Y otras tres horas y media en avión.

Después de estar nueve horas en avión (que se dice pronto), que te monten en otro, por muy simpatiquisima que sea la azafata, por muy de las Canarias que sea, por mucho que te ayude con la “Forma” (formulario que hay que rellenar para entrar a cualquier país)… tres horas y media más te parece una vuelta al infierno del “síndrome de la clase turista”.
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Y yo, en ese momento, entre el mareo (las 4 de la mañana con el sol de las 6 de la tarde es desorientante), el cansancio, el dolor de cabeza, y el hambre, me parecía que directamente iba a morir en aquel último viaje. Tan cerquita de mi destino.
Para rematar, me cogí unas galletitas de “crema de cacahuete”, que eran como si a unas galletitas saladas de toda la vida, le hubieras metido manises ya masticados.
¡Ay! ¡Pero qué asco!
Intenté dormir. Lo intenté de verdad.
Cerraba los ojitos, me hacía un ovillito en el asiento debajo de mi chubasquero nuevo.
Pero nada.

Entre arcadas, y tiriteras, aterrizamos.

Recé por que mi maleta hubiera llegado bien, y llegó.

aduana_mexico
Y ahora quedaba la aduana de México. Que aunque el control de pasaportes era más suave, el de equipajes se rige por un semáforo que aleatoriamente da un rojo o un verde a cada pasajero (semáforo fiscal, se llama). Si el semáforo te da un verde, pasa. Si te da un rojo, te abren el equipaje.
Pues me tocó rojo.
No es un control demasiado exhaustivo. A mí solo me miraron un poco por encima, y vieron los medicamentos, y tampoco dijeron nada.
taxi

Ahora sólo faltaba que nos vinieran a recoger. Media hora tirados en un banco, y por fin llega un taxi a por nosotros.
Viva! viva!

Ni bajé a cenar.
Me metí en la ducha, lavé los pantalones, lavé la camiseta (porque pensé que se podría escapar, porque después de tres días poniéndola tenía vida propia).
Y me metí en la cama.

He dormido un montón de horas del tirón, pero me despertadé tempranito (no soy capaz de dormir más de ocho horas).
He llamado a mis padres, a Jaume. He puesto más ropa en el armario. He pegado fotos en la que será mi habitacíon los próximos seis meses. Me he vestido, y me he ido a desayunar (buffet libre, pero nada del otro mundo, aunque con el hambre que había pasado los últimos días -entre el hotel, y el avión- me ha sabido todo a gloria).

Y así empezaba mi primer día de trabajo. Y vivir en México. Y México y sus mexicanos. Y sus comidas, sus horarios, sus costumbres, su cultura, su idioma…

Pero eso es otro capítulo.

Oct

13

El viaje a México (Parte III de IV)

By Tutty

monterrey

Pues elegimos pasar una noche más en Madrid, ir a Atlanta (EEUU), y volar en el “avión chiquitito” en el vuelo delta.
Y Delta era sólo la compañía aerea.

Pues otra noche más en el hotel.
Con lo bien que podría estar yo en mi casa con mi mami, o en Barcelona con Jaumi.
Otra noche más con el horror de comida de segundo tenedor.

Después de dos días, sentí la necesidad de abrir la maleta. Des-plastificarla.
Pese a que Rubén me decía… “Mira que ese plastiquillo es como el de los champiñones, que lo abres, y luego no hay forma”.
“Que sí, que sí, con mucho cuidadito”.

Cuidadito los cojones.
El plástico, efectivamente, se hizo un “gurruño” indesliable.
Pues no me da la gana de gastarme 6 euros en plastificarla de nuevo.
Por eso estuve dando la lata toda una tarde hasta que me llevaron a un Carrefour, donde me compré un film de esos de plástico de 100 metros (de la comida), y me hice una chapucita casera.
Y tan bien que quedó, oye.
Mis champiñones, otra vez envueltos.

maleta

Volar ocho horas y media, saliendo por la mañana temprano significa que tienes que estar las nueve horas, con alguna cabezadita, en un asiento.
In-ter-mi-na-ble.
Por mucha pantallita integrada en el asiento de delante con peliculas, y juegos, información del vuelo, y todo lo que quieras.
Por mucha comidita, postrecito, meriendita, cenita.
Porque tampoco se podía llamar comida, ni postre, ni nada.
La comida, UN canelón.
Abrias el taper (por lo menos calentito) y veías un triste canelón, solitario.
El postre, UNA galleta.
Abrias el envoltorio, y una minigalleta de mantequilla escocesa (muy rica, si, pero…en la caries de una muela se quedaba).
Una merienda: una minitarrina de helado de vainilla (y encima no me gustaba).
Una cena, un trocito minúsculo de pizza cuatro estaciones.
Si me tiro así una semana, seguro que adelgazo 10kg.
Avión Delta Madrid - México

En el camino conocimos a un señor mexicano muy culto, que criticaba a EEUU bastante, aunque le encantaba cruzar la frontera para ir a comprar, y que sus hijos fueran al concierto de Madonna en Houston.
Que nos habló de culturas, de gastronomía, monumentos, geografía, mafias, delincuencias, narcotráficos, y de todo. Oye, el hombre sabía de todo.

Llegamos a EEUU, y además, por el camino conocimos a una pareja que era de Huesca, que la mujer tenía los mismos apellidos que alguna buscada por la policía y la retuvieron un par de horas.

Nosotros pasamos bien el control de pasaportes.
Salvo que me preguntó un “Where”, y en realidad era un “When”, y me gritó un poquito el señor policía.
Me hiciero una foto, me tomaron las huellas dactilares. Y ea, ya te puedes meter en los EEUU.

Pero al señor mexicano, que debería ir en el vuelo a Monterrey con nosotros no lo veíamos. Dijimos que lo íbamos a esperar, y esperamos, esperamos y esperamos.
Y el señor no venía.

Y Rubén y yo pensando que ya se lo habían cargado por hablar mal de los Estados Unidos.
Pues sí, vino. Que había rellenado un formulario incorrecto, y que le pidieron su visado.
Y venga a rajar.

Yo mientras flipaba con los estadounidenses. Con los polis, que eran como los de las películas. Con los marines de 16 años que se iban a luchar por su patria, y les quedaban grandes los uniformes.
Además, el papel higiénico de ese pais no valía un duro. Una capa, y malísimo. (Donde esté mi deliplus 3 capas…)
Lo bueno (mejor dicho: lo mejor de todo el viaje) es que un chico muy americano, muy alto, muy rubio, muy…. todo… me guiñó un ojo.
Pues yo, que no estoy nada acostumbrada, le sonreí y me sonrojé casi. Y fui dando saltitos… “Rubén, Rubén, que me han guiñado un ojo!”

Oct

10

El viaje a México (Parte II de IV)

By Tutty

Salimos a tomar algo, a comprar, a tomar unas cervezas. Ver unos amigos que hacía tiempo que no veíamos…
Paseamos por una calle donde había muchisimas “Damas de compañía” (y de vez en cuando “Señores que las cuidan”)
// este es un chiste interno a raiz de un comentario de un amigo refiriéndose a las prostitutas y sus chulos.
Nos sentamos a tomar un par de cervezas y pedimos la cuenta varias veces, hasta que hartos de que no nos hicieran ni caso, hicimos un Sinpa, con toda la cara.

Fuimos al museo del jamón, donde nos ponian tapitas y todo.
// A estas alturas pienso… Jamóooon… :- ) ~~~~~
Y hasta tapeamos unas patatas bravas para ir haciendo el rodaje para México.

Aunque Aeroméxico se portó relativamente bien, porque te pagan el hotel, la habitación doble de uso individual, todas las comidas… el régimen de comidas es bastante cutre.
Mientras los demás hospedados tienen un menú con varios platos a escoger.
Pero a nosotros en cuanto la mujer nos preguntaba “¿Número de habitación?”, o “¿Sois los del aeropuerto?”, y el plato era único. Te gustara, o no. Te tocaba el pollo empanado, o el filete pasado, o la ensaladilla con pseudocangrejo.
A veces pensé que llegaría a decirnos “Un segundito, en cuanto termine alguien de comer y vea que es reutilizable les pongo la comida”.

Una buena dieta, de seguir así un par de semanas, hubiera perdido 5 kg.

A la mañana siguiente nos llamó Anuska. Que es la chica de atención al cliente de Aeroméxico, y nos dijo que el avión que íbamos a coger esa noche se había estropeado viniendo el día anterior, y que se habían cancelado esos vuelos hasta el domingo siguiente.
Que podiamos irnos en el vuelo en el que no nos habíamos ido debido al retraso (pero que seguía retrasado, y seguíamos teniendo que pasar una noche en México DF) o esperar un día más para tomar uno desde Madrid hasta Atlanta, con conexión de Atlanta – Monterrey (en un avión “chiquitito”). Lo que suponía que tendríamos que pisar los EEUU.
Además éste último era un “vuelo delta“.
Un vuelo delta parece un código militar, como mínimo. “Salida del vuelo delta 304, a las 10 hora zulú”.

// Si mi vida fuera uno de esos libros de “Elige tu propia aventura” tendriamos que elegir entre pasar la noche en Mexico D.F, ir a Atlanta (y pasar la frontera de los EEUU), o pasarla en Madrid.
// Para pasar la noche en México D.F. vete a la página 15.
// Para pasar la noche en Madrid, vete a la página 20.
// Para pasar por Atlanta (EEUU) y montarte en el vuelo
Delta vete a la página 25.