Valle Oriente y Saltillo.

Hace un par de fines de semana, nuestro grupo gigantesco de 18 personas se dividió en dos: unos se fueron a una playa de Texas (Isla de San Padre), y otros (que éramos tres personas) decidimos quedarnos descansando en el hotel y ver un poco la ciudad.
El sábado estuve de compras
// en un centro comercial llamado Valle Oriente
y para estrenar el lugar ya me he comprado algo. En concreto unas deportivas Converse, que a España llegan importadas y carísimas, y aquí están a menos de la mitad.
El domingo alquilamos un coche y nos fuimos a una ciudad cercana, aunque está en el estado de al lado, que estaba en fiestas, y que está muy padre.
Saltillo, se llama la ciudad.
Nosotros creíamos que se llamaba así porque durante todo el camino hay que ir dando saltillos en el coche (las carreteras de México dejan un poco que desear).
Pero no, gracias a la guía de un tranvía turístico en el que nos montamos, supimos que el nombre viene por pequeño salto de agua que caía desde una elevación del terreno en cuya cima está el principal ojo de agua del lugar y al pie del cual se fundó la villa. Desde este manantial se construyó una acequia que, por gravedad, surtía de agua a la población. Probablemente fue entonces cuando desapareció la pequeña cascada.

Además nos apuntamos a una especie de “tranvia turístico” para dar una vuelta guíada por la ciudad.
Subimos inocentemente al autobús, y la chica nos pegunta que de dónde veníamos. Y nosotros súper orgullosos: ¡¡De España!! ¡¡De España!!
Poco nos duró el orgullo. Básicamente, la muchacha nos contaba, que desde 1570 que los españoles habían pisado el lugar, nos habíamos dedicado a quitarles sus tierras, exterminar a los habitantes, y cuando no pudimos, aislamos a los indígenas, y nos quedamos en la parte oriental de la ciudad. Ambas partes de la ciudad estaban divididas por un canal de agua, y no había acceso de una parte a la otra, excepto un día al año, que eran las fiestas, y mientras los indígenas preparaban dulces, y sarape, los españoles cruzaban el canal y secuestraban niños y los esclavizaban.

Pues efectivamente, las catorce familias con sus respectivos hijos que viajaban con nosotros nos miraban con cara de odio, y los niños con cara de miedo. Incluso algun niño preguntó “¿Esos son los españoles?”, y su madre “sí, sí..”.
Y nosotros que no sabíamos si meternos debajo del asiento del autobús, o tirarnos de él en marcha.
Hasta que Rubén preguntó.. ¿nos bajamos en la siguiente, no?
Y a nosotros nos dió la risa. Una risa escandalosa que cortaba el silencio que el comentario de los “españoles secuestradores y esclavizadores de niños” había generado.
El viaje se amenizó con una leyenda de la zona:
Viajaba un trailero (señor que conduce un trailer) por el periférico (circunvalación) de Saltillo, cuando encontró a una muchacha muy guapa paseando por el andén (qué andén? si en México no existen esas cosas!!?) y la recogió.
El camionero quería llevarla a casa, pero la chica decía que no. Que no, que la bajara un poco más adelante. El camionero insistió, y ella no quería. Pero tanto insistió, que la chica le dió su dirección, y dejó que la dejara en la puerta de su casa.
Como en eltrailer hacía mucho frío, durante el camino el camionero le prestó su chaqueta, y de nuevo le insistió a la chica para que se la quedara en el recorrido que había desde el camión a su casa para que no pasara frío.
Le dijo que como él pasaba todos los días por allí, que al día siguiente recogería su chaqueta, teniendo una excusa así, para volver a ver a la muchacha.
Cuando al día siguiente fue a la dirección que le había dado, se encontró un señor mayor en la casa, y al preguntar por la joven, el señor le dijo que era su hija, pero que había muerto cinco años atrás.
El camionero le dijo que era imposible, que no, que él la había visto el día anterior, y la describió. El padre le contestó que sí, que esa era su hija, pero que había muerto hacía mucho tiempo, y que estaba confundido.
Como el camionero no se lo terminaba de creer, el padre lo tuvo que llevar a ver la tumba.
¿Adivinas que había sobre la tumba, cuando llegaron?
Pues la chaqueta el camionero.
