Hoy me he sentido mayor…
Más que mayor, casi vieja.
Porque durante mucho tiempo los “niños” de mi edad no eran más que niños, y no los hombres con los que gritábamos a los 14.
Y hoy, después de echarle una mirada a Ricky Rubio y decir “ay! el chaval está pá mojá pán!“, en el aeropuerto, me he dado cuenta que “el chaval” tiene 7 años menos que yo.
Cuando un niño siete años menor que tú ya está bueno, es que tú eres mayor.
Y además, medio asaltacunas.
Ay, qué dura es la vida… y qué paciencia me tiene Jaume.