El despacho (Cuarta Parte)
Ahora que han pasado cuatro o cinco meses, en la distancia, es muy divertido acordarse de estas pequeñas aventuras. Pero montar una habitación en diez o doce fines de semana es un poco agotador.
Porque seremos un poco torpes, porque lo nuestro no es esto, porque nada queda bien a la primera… O mira, déjalo así, si total, va un armario y no se va a ver.
Y del trabajo a la escalera, y de la escalera al trabajo.
Se alarga, se alarga, la obra no termina.
Empecé a desesperarme cuando nos llamaron los señores de la Sexta para que viniera un cámara a casa a hacernos un reportaje para un documental de Mega-Construcciones. ;)
No, si a esto no le queda ná. (Esa frase es falsa de necesidad.)
Cuando por fín tuvimos las paredes con nuestro papel pintado puesto, la lámpara, el parqué… elegir los muebles que poner fue lo que menos costó.
Lo que menos nos costó, porque no había opciones.
No sé si cuando la gente se va a vivir junta, se casa, se monta el piso… tiene mucho o tiene poco dinero. Nosotros no vivimos mal, pero tampoco podíamos gastarnos una millonada en comprar todos los muebles nuevos.
Y las opciones eran claras: tenemos dos mesas, tenemos dos cajoneras, tenemos… un armario.
¿Un armario? Los armarios nunca sobran. Bueno, a nosotros sí nos sobraban, en concreto nos sobraban dos que teníamos en la antígua casa, y no sabíamos dónde meter..
Este va a ser nuestro despacho, así que lo importante es tener una buenas mesas amplias, estanterías para los libros, cajoneras para meter el material de oficina… Tenemos que conseguir sentirnos cómodos.
Ver la habitación cómo va cogiendo forma poco a poco es también digno de sentirse orgulloso.
Pensar los pequeños detalles, ver qué funcional resultan lo que has pensado, o personalizar con alguna pizarra, con algún panel de corcho, o pegar en la pared tus próximos objetivos para no perderlos de vista… es lo que terminó de hacer que la nueva habitación que habíamos encontrado, realmente fuera tal y como queríamos. Y al final se convirtiese en la que más tiempo pasamos.
El despacho fue sólo la primera habitación que ‘reformamos‘. Después hicimos lo mismo con el pasillo, con la habitación de invitados, con el comedor, y por último habilitamos un baño para las visitas. Ahora, casi un año después desde que empezáramos, aún seguimos buscando ganas para empezar la segunda parte de la reforma.
![Copia de IMG_3547 [800x600]](http://farm5.static.flickr.com/4044/4710336366_a027f42825_m.jpg)
![Copia de IMG_3545 [800x600]](http://farm2.static.flickr.com/1289/4709695561_fb5cea7737_m.jpg)
![Copia de IMG_8814 [800x600]](http://farm5.static.flickr.com/4029/4710336596_0288759fb1_m.jpg)