Archive

You are currently browsing the Pinb blog archives for Octubre, 2010.

Oct

9

…todo se reduce a lo mismo…

By Tutty

El vil metal
Cerditos custodios

Me ha pasado una cosa muy curiosa, y todavía no termino de creérmelo. No termino de creer que todo se mueva siempre de la misma forma…

Me matriculé en septiembre en una escuela de idiomas, hice un test de nivel que no me salió del todo mal, y me dieron un grupo…

Simultáneamente, dos semanas antes me habían asignado (primero un sorteo para hacer el test de nivel y después otro) una plaza en la escuela oficial de idiomas (en la enseñanza a distancia), y pensé que me vendría bien por un lado aprobar estos exámenes, que certificaban un poco mejor, como entidad pública, mi nivel en el idioma que los de la academia privada. Pero que para ello necesitaría también asistir a clases presenciales, para soltarme un poco más en conversación.
Vale, me quedo con los dos, uno de apoyo al otro.

Cuando empecé mis clases en la academia privada, me di cuenta de que los objetivos de gramática del libro los tenía bastante superados, y que tampoco el nivel de la gente de mi clase era como el mío.
Pues, efectivamente, cuando comparo ambos libros (los de la escuela oficial, y los de la privada) la diferencia de nivel es más que notable.

Superando mi vergüenza, mi timidez, y lo soberbio que me resultaba comentar que encontraba bajo el nivel en el que estaba, (yo es que soy así) decidí hablar en secretaría a ver si podrían subirme un nivel.

Tuve que contarle el problema a un secretario, a su coordinador, al director de la escuela, y finalmente a mi profesor (y eso que con mi inglés macarrónico, no quedaba muy convincente), hasta que conseguí que finalmente me “permitieran” el cambio. Pero para entonces ya no quedaba ni una plaza en el nivel superior, y me dijeron que me quedaba en “lista de espera”.

La lista de espera de la escuela privada no avanza, y me dicen que me quede en mi nivel, que quizás haya cancelaciones el primer mes, y pueda subir… (o no), pero yo no quiero ni perder mi tiempo, ni mi dinero, yendo a unas clases a las que no le voy a sacar provecho y que no me ayudan a alcanzar mi nuevo objetivo, que es aprobar en navidad el otro curso.
Doy un poco más la lata… le vuelvo a contar la situación a la secretaria, al coordinador, al director, y al profesor… y nada, es que.. si no hay plaza, no hay plaza. Que ellos como mucho ponen 15 alumnos por clase (que ya son un montón).

Pues mira, me doy de baja.
Son palabras mágicas: Me doy de baja.

Como estaba pendiente de que se resolviera esta situación con el nivel, pues no he pagado hasta ahora, así que me doy de baja…
Pero pierdes los 40 euros de matrícula… que no te los devolvemos!
Ya, pero mejor eso que perder 250 euros de trimestre…

La secretaria, que no se lo esperaría, me ha impreso el formulario de baja, y ha ido a consultarlo con su jefa, la coordinadora. Que rápidamente, vía chat le ha preguntado al director… que a la velocidad de la luz (o más) ha hecho unas gestiones… y… unos movimientos… y.. tachán!
Hay una plaza libre…¿Te interesa?
Pues claro que me interesa, si me estoy dando de baja por eso mismo…. (Te lo acabo de decir)
Pues perfecto, aquí tienes tu nueva matrícula, tu nueva aula, tu nuevo libro, el nombre de tu nuevo profesor…
Mira que bien… O__o