Archive

You are currently browsing the Pinb blog archives for Septiembre, 2012.

Sep

22

Tutty y el mundo de las drogas (II)

By Tutty

Desde hace varios meses estoy yendo a la oficina de un cliente de forma habitual.
Son muy majos y hacen un buen equipo en el que me siento totalmente integrada. Lo cual es fantástico. Casi compensa los madrugones que me tengo que meter y la media hora de coche cada mañana.

Últimamente, cuando vuelvo a Barcelona, me traigo a una chica en el coche. A mí no me cuesta mucho y le evito el viaje de ferrocarril.
Media hora en el coche, varias veces a la semana hace que salgan todo tipo de conversaciones. Vamos conociéndonos más.

El jueves pasado venía con prisas y no podía llevarla a casa, así que la dejé en una estación de metro que hay cerca. Bajé por la calle en la que vivo y le iba explicando:
-Esta zona, pegando a tal, es más chunga. Pero a partir de la calle cual, está bien.
-Ah, sí! Aquí está la federación, no?- Me preguntó en cuanto se situó.
-Pues sí.
-Ah! Ya sé donde estamos! Aquí he venido a veces a pillar.
Y yo, sin inmutarme… al volante, pregunté.
-A pillar…. qué?-
Como hay una discoteca grande cerca, podría ser pillar cacho, no?
Debió confirmar lo pánfila que soy.
Ni costo, ni barra, ni bellota, ni china, ni chocolate, ni talego, ni polen, ni piedra, ni grifa, ni goma.
Me dijo: Hachís. – Muy fina. Y para aclarar, incluyó: Drogas. (Por si…)

Ahhh… yaaaa…. – Le dije muy convencida, pensando (por segunda vez) que es más probable que me defienda en Chino Mandarín que en estos mundos tan desconocidos.

Sep

15

Tutty y el mundo de las drogas (I)

By Tutty

Hace más o menos un año, la empresa para la que trabajo me envió a hacer un trabajito rápido de dos días. No, no soy señorita de compañía (por si alguien se lo estaba preguntando).

Llego a la oficina del cliente en cuestión y encuentro a mi persona de contacto, Fulanito, que me explica todos los problemas que surgieron debido a una migración. Me lo comentaba hablando rápido, entrecortándose, mirándo a todos lados y cambiando de postura en la silla cada poco.

Mientras me estaba detallando las acciones que habían tomado, me dió por fijarme en que el cliente presentaba dificultades respiratorias. Frecuentemente, cada dos o tres palabras, sorbía por la nariz. Con todo tipo de ruidos. Algunas aspiraciones largas, de uno o dos segundos, y otras cortas “ssssnnnn”.
Yo lo observaba intentando no perder la concentración y obviar este amplio registro de ruidos que me ofrecía.

Hasta que no pude más. Pensé que era una descortesía no ayudarle. Busqué en la mochila, saqué un paquete de pañuelos de papel y le pregunté “Fulanito, quieres un Clinex?“.
No.
Y siguió hablando. Pues anda y que te zurzan.
Al poco dejó de hablar, yo pude hacer mi trabajo y volver a la tranquilidad de mi oficina al poco tiempo.

Dos días después, estaba comentando con un compañero que había estado en ese mismo proyecto, algunos de los errores que había encontrado y me preguntó “Conociste al Fulanito?“. – “Sí, estuve hablando un rato con él.“. Y me dice, con toda la naturalidad del mundo: “Ese tío se tiene que meter un montón de coca“. Y tú que piensas que yo ya lo había pillado. Pues yo contesté: ¿¿Coca?? ¡¡Pero si está super flaco!!. Para mí la coca es de piñones o de Sant Joan.
Pues me lo tuvo que explicar. Ahhhh… esa cocaaa!!!! ¿Y por qué? Pregunto yo, ilusa. ¿¿Pero no viste todas las veces que sorbe la nariz, los ojos llorosos, los nervios, la exaltabilidad y el calor que tiene???
Pues sí… Y le había ofrecido un pañuelo. :)

¡¡Qué inexperiencia vital…!! Creo que es más probable que algún día entienda el Chino Mandarín que, que no quede como una pánfila en este tipo de situaciones.

Sep

4

La malafollá.

By Tutty

Cuando uno nace malafollá, nace malafollá.
Ya nazca en Granada, en Madrid o en Nueva York.

Yo creía que esto era más típico de mi tierra, y que fuera de la provincia la gente sería cándida y amable, simpática y agradable.
Pues no.

La primera vez que le puse gasolina al coche nuevo, todavía estaba en Granada, yo llegué con la única información que me había dado el del concesionario: no es diésel, es gasolina.

Aparco en un surtidor, entro en la gasolinera, y le digo al “señor” gasolinero (digo señor, porque aun no lo conocia, como dice Groucho Marx)
– 20€ de gasolina – Importantísimo: gasolina, no diésel!
Y me dice el gilipuertas:
– Hombre…. No van a ser caramelos!!
Ô.ó

Tenía olvidado este suceso hasta esta mañana, cinco años después, y menos de seiscientos kilómetros conducidos.
Cuando por tercera o cuarta vez he ido a echar gasolina, a las 7 de la mañana (con tiempo, por si acaso) antes de venir a trabajar.
He aparcado junto al surtidor, he pagado 50€ de Sin Plomo 95 (que llenan casi los mismos litros que los 20€ del principio), y cuando he cogido la manguera, no me daba la longitud de la misma. No terminaba de encajar el pitorro, por tres o cuatro centímetros.
– Ya estamos-. He colgado la manguera pongo bien el coche, y se me va el importe… Entro en el establecimiento -Verá, que he descolgado y colgado la manguera… Y se me ha ido el importe…-
Y me dice el tío -Claro, nena, si aparcas el coche en el surtidor de enfrente, cómo te va a dar…-
-Seguro que no es ud. de Granada?- Le he contestado.
Pero no me ha entendido.