By Tutty
Por primera vez en mucho tiempo me he levantado tempranito un sábado.
A las 8.15 concretamente.
Eso sólo quiere decir (ni más, ni menos) que por primera vez en meses, levantarme y hacer cosas es una opción mejor que simplemente quedarme en la cama.
Lo cual hace que a las 9.22 minutos de un sábado, cuando llevo una hora “pululando” por ahí, me sienta positiva, llena de energía, y con la sensación de que todo va a ir a mejor a partir de ahora.
Besos a todos los que estáis leyendo este post.
By Tutty
Cuando era pequeña, mi padre preparaba un par de tostaditas con una rodaja de pan, y sobrasada. Calentitas, como tapa, antes de comer.
Las dejaba en el tostador, y se hacía el distraido.
Entonces yo salía, de mi escondite super secreto que estaba justo detrás de una columna en la despensa, y me llevaba silenciosamente una tostadita de sobrasada rica (sin que me viera mi papi).
Entonces mi papi miraba el tostador y decía ¿Quién se habrá llevado la tostada de sobrasadaaaa?
En una exagerada pregunta retórica, pues a mi madre no le gustaba, y soy hija única.
Y yo me quedaba calladita y quietecita detrás de la columna.
Entonces le explicaba a mi madre: “Pues le había echado polvos de la risa a la tostadaaa”.
Y entonces a mí me entraba una risilla que intentaba esconder.
Jijijijiji, y desde mi super escondite secreto, no podía pararla.
Hasta que salía con la boca llena, y medio atragantándome con el pan, la sobrasada, y los polvillos de la risa.
Estuvimos jugando a eso un par de años, creo yo. Desde los cuatro, a los seis. Hasta que algún día mi madre dejó de comprar la sobrasada, o ya no tenía tanta gracia el jueguecito.
Yo pensaba que mi madre se acordaba de esa pequeña tradición, de la sobrasada, y los polvos de la risa…. Pero el otro día mientras hablábamos de que había comprado una sobrasada de Mallorca…
- Pues nos hemos hecho unas tostaditas de sobrasada, y le he echado a Jaume polvos de la risa Jijijiji.
Por el “quéeeeeeeeeeeeee??????” que soltó mi madre por teléfono… adivino que ni se acordaba de los polvos, ni de la risa, ni…
By Tutty
Estaba yo, tranquilamente, haciendo cola en la caja del mercadona, y observo que hoy el supermercado está lleno de niños. ¿De dónde ha salido tanto niño?
Pues es que los peques ya están de vacaciones.
Pero… ¿por qué están todos metidos en el mercadona?
Pues están con sus abuelos. Sí. Normalmente los abuelos habituales no hacen mucho ruido, vienen calladitos, pagan, y se van. Pero hoy venían con sus nietos. Uno, dos, tres… y los niños sí que hacen ruido: Se cuelgan del carro, corren por los pasillos, gritan, tiran la litrona, el azúcar…
Cuando ha llegado mi turno, después de un educado saludo “Hola MariPili”
//que es como se llama mi cajera, que me gusta mucho y siempre me pongo en esa cola,
//porque me dice “Hola guapa”, y después mientras pasa los productos me salpica de piropos
//como preciosa, cariño, guapísima, cielo… Es que así dá gusto que te día 25 euros…
//(¡por una bolsa de patatas, los tomates y el atún!)
como comentario ocasional he soltado “Cuántos abuelitos hay hoy, no?”
//He abierto la caja de Pandora irremediablemente.
- Pues sí, y todos con sus nietos. Que cada uno haga lo que quiera, que yo… a mí… que cada uno con su vida… ya sabes… pero… es una vergüenza… es una vergüenza… porque si el abuelo está bien… pues mira… que lidie con el nieto… pero.. es que viene cada abuelo!! que hay algunos que están para que los cuiden a ellos!! Coño! ¡Y encima con el nieto… dando por culo! Que van los pobres detrás de los niños incontrolables… Joer, con los hijos no se paren y punto, y que hay que pensar luego qué hacer con los niños cuando los sueltan del cole… Que si no puedes cuidar a los niños, ¡¡¡no los tengas!!! ¡¡¡Que te cortes los huevos y punto!!!
Échame una firmita por aquí, guapísima. Muchas gracias cielo. Hasta mañana.
- Hasta mañana, MariPili.
Ô_ó
By Tutty
… escuchando a una chilena decir 5 tacos en una frase de 10 palabras.
Por cierto, qué ridícula queda la gente mirando a través de un cristal de espejo.
Se acercan y se ponen las manos a ambas lados de la cabeza y entrecierran los ojillos…
Aburrida mientras se termina de descargar el capítulo 15 de Scrubs.
By Tutty
El sábado pasado mis padres estaban tomándose una cervecita en un asiduo bar de Motril, en el que, según el juicio de mi madre, habían puesto unas papeleras redondas y colgantes muy modernas.
A medida que comían quisquilla de Motril la nueva papelera que había junto a mi madre se fue llenando de servilletillas hechas bolitas y cáscara de gamba.
Hasta que vino un señor, e interrumpió el picoteo de antes de comer, cuando con una cara así:
O . o
preguntó mientras cogía la papelera con delicadeza:
“Perdonad, vengo a recoger mi casco… de la moto”.
Mi madre se puso un poco rojita cuando vió al señor que volcaba toda la mierdecilla que habían acumulado en la papelera (que era mucha) y pidió perdón muchísimas veces.
Pero luego no se pudieron dejar de reir, ni ellos, ni el grupo de al lado, ni los camareros….
By Tutty
Jaimito y sus cosas.
Gràcies a la Generalitat i els seus cursos de català online ja sé parlar chapurréar una miqueta de català.
Encara que la major part del meu aprenentatge l’hi dec a els hi dec al Jaume, i al Ryu amb qui practico i em corregeixen els meves meus errors faltes.
Gracias a la Generalitat y sus cursos de catalán online ya se chapurrear un poquito de catalán.
Sin embargo la mayor parte de mi aprendizaje se la debo a Jaume y a Ryu, con quienes practico y me corrigen mis errores.
Com això no resultava un post massa interessant incloc aquesta foto:
Como con esto no me daba para un post demasiado interesante, incluyo esta foto:

By Tutty
Esta mañana no tenía nada de especial hasta que mi ojo derecho se ha puesto rojo.
No un rojito piscina, rojito discoteca, rojito juega-hasta-las-cuatro-de-la-mañana-online.
Un rojo… rojo.
Tomatito, que así he llamado a partir de ese momento a mi ojo, no se ha conformado con ponerse vergonzoso, si no que encima se ha puesto a picar y a provocarme insufribles y constantes lagrimeos que apenaban a mis compañeros.
¿Para qué estaran los seguros privados en estos casos?
Busco la clínica con urgencias oftalmológicas más cercana al trabajo… y anda! La Barraquer.
Hora de llegada: 15:10.
Hora de atención: 15:12.
Hora en la que me han llamado para entrar en la consulta: 15:17.
Hora de salida: 15:45.
En medio un pequeño historial clínico: enfermedades, tratamientos, alergias, antecedentes…
Y 15 minutos en las que el oftalmólogo me ha mirado con todas las luces del mundo el ojo, me ha puesto varias goticas me ha recetado un colirio, y me ha dado otra cita “de control”.
Siete minutos de “espera” (que ha sido lo que el hombre de recepción ha tardado en coger mis datos personales y los de la mutua), y 20 de consulta.
La última vez que fui a urgencias a la Seguridad Social fueron 4 horas de espera, y 7 minutos de consulta. Y sin cita de control “tú ya te quitas la venda, y la férula…”.
Después, lo cierto es que no he podido abrir el ojo en toda la tarde, así que simplemente me he echado un siestorro increible (me encantan éstas enfermedades tan sufridas!!).
La próxima: la consulta al dentista.
Por cierto: Hiperemia conjuntival con nódulos perilimbicos. Papilas tarsales.
Diagnóstico: Conjuntivitis alérgica.
Ay! Tomatito! Cuánto te pones tontin….
By Tutty
Doce viajes a Barcelona, cinco a Madrid, Palma de Mallorca, Sevilla, Zaragoza, Valencia, Galicia, Burgos, México, EEUU…
36.000 km en un año.
Casi, casi como una vuelta al mundo.
By Tutty

By Tutty
Hace unos días, o tal vez unas semanas, o tal vez unos meses, porque ya no sé en qué día vivo… empecé a ordenar mi habitación.
Saqué todos los apuntes del armario, todas las carpetas, los folios, las fotocopias.
Todo lo que alguna vez pensé que podría ser útil volver a leer, estudiar, mirar. O simplemente todo lo que me dio pena tirar. Los apuntes “en limpio” de todas las asignaturas del bachillerato y la carrera.
Iba a meterlos en una caja, y no encontré ninguna.
Los amontoné un poco esperando la caja ideal para meterlos en el trastero. El trastero es ese sitio en el que uno mete las cosas para no sacarlas más.
Pero no sé cómo me fui de casa. Sin más.
Y así dejé mi cuarto, hecho una leonera.
No aparecí… más, pero cuando vuelva, dentro de unos meses, allí estarán esperándome.

[Aquí sólo son las 18.40 de "ayer"]